La vida de los inmigrantes es una lucha constante.  Los inmigrantes se encuentran en un lugar totalmente nuevo, diferente, y desconocido.  Ese grupo es muy orgulloso pero humilde.  Hace los trabajos que nadie quiere hacer pero no reciben mucho respeto para nada.  Solo de la esperanza viven los inmigrantes.  Tienen que enfocarse en el futuro, de sí mismos y de sus hijos, para justificar el presente. 

Porque no se sienten respetados, los inmigrantes tienen que contar con su cultura para encontrar la inspiración para continuar la lucha.  Es irónico que la cultura (no "americana" porque los latinos son americanos también) estadounidense maltrate a los inmigrantes mientras tener la expectativa de ellos avenirse a la ideología estadounidense.  Nuestra cultura los hace de menos y por eso se refugian en su propia cultura para levantar sus ánimos.  Es ridículo que, debido a esto, los critiquemos. 

Tanta gente de los EE.UU. se siente frustrada cuando se conversan con hispanohablantes, porque cree que toda la gente de los EE.UU. debe hablar inglés.  La barrera idiomática es un desafío muy obvio que se enfrentan los inmigrantes.  La verdad es que no hay un idioma oficial de los EE.UU.

En la escuela de Orchard Gardens, trabajo en una clase de SEI (Sheltered English Immersion) que consta de todos los niños del grado que comunican en español.  En mi opinión, es bueno que los estudiantes tengan un ambiente conducente a su aprendizaje de inglés.  En cambio, no creo que sea mejor aislar todos los hispanohablantes del grado y darles el estigma de ser diferente de los demás.  No sé el efecto que eso tiene en la escuela de Orchard Gardens, pero espero que el proceso de integración en los años siguientes les vaya bien.